Sin intención, la energía se dispersa, no tiene propósito ni dirección.
Está en nuestra naturaleza como humanos, la búsqueda del equilibrio, el cual tenemos cuando estamos en nuestro centro, desapegados, sin juicio ni temor. Estar centrados y anclados nos permite encontrar ese lugar libre de temor y podemos hacerlo al recordar que la vida sucede en cada momento, no hay mañana o ayer, es solamente en este momento, en el presente, el cual ocurre cuando estamos respirando, que estamos viviendo. Como creadores, tenemos el poder de transformar cualquier situación en algo hermoso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario